Después de dejarnos tomar en brazos de la Paz en una de las varias meditaciones repartidas por la geografía peninsular e insular, en Deltebre (Tarragona) hemos preparado esta vez un evento singular para dar la bienvenida al nuevo año, tratando de sintonizar con el ritmo, la vitalidad, la alegría, la nutrición y la luminosidad a la que queremos abrirnos en el año que empieza.

El encuentro hacia el bienestar personal y colectivo con el que trabajamos en Río Abierto por sistema -nunca mejor dicho lo de sistema-, y que tan frecuentemente se vuelve una celebración por la vida y hacia la salud, va a tomar un lugar óptimo en el paso de 2018 a 2019, en Espai Delta, sede de Río Abierto Catalunya en el precioso enclave que es el Delta del Ebro como un abrazo de bienvenida al futuro que emerge.

Con una sesión de Vital dance a cargo de Joan Amigó como plato fuerte para dar curso y expansión durante dos horas a la celebración de la entrada del nuevo año, la fiesta convocada en Espai Delta arrancará pasadas las ocho con una sesión de movimiento expresivo de la mano de la titular del espacio y responsable de Río Abierto Catalunya, Betlem Casanova, que será el pistoletazo de salida de un encuentro que se promete especial y especialmente activo en la apertura a todo lo nuevo.

Una cena-picoteo hecha de platos vegetarianos, regada con vino del país y, tras las uvas y un brindis con cava, comenzará la sesión de  vital dance, como un acto psicocorporal colectivo, activador y estimulante de bienvenida a 2019.

La fiesta en el cambio de año, ojala que la inauguración de una nueva tradición exensible a otros centros de Río Abierto, se suma a la de despedida del año en curso, a mediodía del propio día 31, una sesión de movimiento a la que sigue una meditación por la Paz y que en Deltebre viene siendo una fiesta en toda regla. Se trata de una meditación que se celebra ese día en el mismo momento, las 12 GMT, alrededor de todo el planeta.

Además de quienes se hayan desplazado a Deltebre para la fiesta de fin de año, a la meditación se sumarán sin duda, en número creciente un año más, quienes van conociendo este evento que el primer año terminó con un brindis con cava y que ha ido evolucionando hasta resultar un almuerzo completo a base de las aportaciones de tod@s. Este año, la meditación contará con la alegría añadida del horizonte del reencuentro poquitas horas después para quienes hayan reservado su plaza.

Betlem Casanova, que acoge con mucha alegría la oportunidad que surge entre tod@s, tomó la decisión de contar con Joan Amigó para esta fiesta de Nochevieja durante el XI Congreso Internacional de Río Abierto hace menos de dos meses en Uruguay, después de asistir a su sesión del programa abierto ofrecido en Montevideo. Ya lo conocía y se acercó a su clase con intención sólo de presenciarla y descansar, pero no pudo sustraerse al movimiento y a la danza por más extenuada que se encontraba.

Para el próximo año, Betlem Casanova pide “Salud y Paz;. lo demás viene solo”. Que así sea para el mayor bien. Feliz despedida y tránsito hacia el nuevo año. Feliz 2019. Que sea para la expresión del ser y la alegría de vivir en paz.